sábado 26 de diciembre de 2009

"¿Solos contra el mundo?"

Domingo 14 de junio de 2009.

Profundas reflexiones, temores y convicciones me han causado los últimos momentos vividos en mi Instituto Nacional.

Más de cuatro años llevamos movilizándonos, con la presión que todos nos traspasan, y por nuestro propio futuro en una Prueba de Selección Universitaria que de justa no tiene mucho... Hemos buscado como fuese posible nuevas formas de poner en jaque a la clase política, pero con la convicción de que tenemos en conocimiento de causa, con la humillación que hemos vivido, que la solución para nuestra mala educación Chilena es la Estatización Socializada de la estructura del sistema educacional.

Solos contra el mundo, creemos estar, pues hemos dejado en evidencia en diversos medios de comunicación en vivo, la complicidad existente entre la gran mayoría de los políticos por acallarnos...

Pero nos llena de convicción y seguridad el ver cómo esos que se dicen políticos, que buscan el bien común, o aquellos que se dicen periodistas objetivos de comunicación, no hacen menos que ilegitimar un movimiento democrático, descalificar a personas, y criticar nada menos que el envase o la forma de movilizarnos... no hemos visto ningún periodista aún, que realmente se ponga a debatir sobre educación... aún no vemos ningún alcalde que diga que ocurre y cuales son los problemas y soluciones en su educación municipal...

Para que una “Patria” sea desarrollada no sólo debe serlo en el ámbito económico, sinó que también en el socio-cultural y educacional, el gran fin, por lo menos de nuestro colegio es dar a ésta ciudadanos que la defiendan, la dirijan, la hagan florecer y le den honor, pero...

¿Cómo podremos siquiera ser ciudadanos si a cada vez que intentamos participar en los procesos sociales se nos exluye y se nos vandaliza para hacer creer a la misma sociedad que no somos nada más que unos chicos quinceañeros dispuestos a todo por perder clases?

¿Cómo podremos crear una sociedad más colectiva, que se apoye mutuamente, y que sea desarrollada también en lo humano, si los únicos que hablamos con la más pura verdad y sinceridad somos estos quinceañeros flojos a quienes se les acusa de querer vaguear por todo el mundo, pero que en el hecho no perdemos ni clases, ni aquella conciencia social para la cual nosotros mismos nos hemos formado con nuestras reflexiones?

¿Cuándo será el día en que en nuestro país la clase política mire de frente los deseos de su población y escuche los legítimos problemas y peticiones que ésta hace? Día a día, año a año quienes sólo esperamos nos escuchen somos humillados y vandalizados...

Habrá que seguir peleando, por nosotros no, si no que por nuestros hijos, por nuestros nietos, y por el desarrollo verdadero de una sociedad de verdad integral, que cree personas concientes en los problemas ajenos, y a quienes no se les niegue la educación de calidad por miedo a que utilicen su educación y conocimientos para utilizar y ganar cuotas de poder intelectual.