sábado 26 de diciembre de 2009
Resultados buenos, resultados malos.
Hasta pronto Institutanos.
Felicidades a nuestros profesores, en su día.
Estimados y queridos educadores, profesores, docentes, maestros:
Difícil es, escribir en esta pequeña carta, todo lo que pensamos en estos momentos por ustedes. La sensación de saber y comprender que, personas tan cercanas y pacientes con nosotros, festejen hoy su día de celebración.
Pues, más que celebrar, durante este período, ustedes nos han dado una gran lección de hacer valer nuestros derechos, lo que a pesar de todas las energías comprometidas, nos lleva a mirar con resignación cómo los colegios supuestamente públicos (municipalizados) ahora serán semi-privados.
No somos partidarios de días conmemorativos, pues creemos firmemente que el acto de agradecer y conmemorar debe ser constante y presente en cada hecho rutinario; mas, hemos decidido aprovechar esta oportunidad para dedicar algunas palabras a quienes son tan importantes en nuestra cotidiana vida, con el realce de valores que nos habrán de formar como personas íntegras en la sociedad: nuestros profesores.
Conocemos perfectamente la sacrificada labor del profesor, conocemos sus sufrimientos y decepciones diarias que tienen, como también sus alegrías, producto del mismo hecho de ser maestros. Su labor es única, porque la educación es la única herramienta que puede logar la igualdad entre los humanos, y el conocimiento es el que permite el progreso de los pueblos. Sabemos, entonces, a través de la experiencia que significa ver su labor diaria, la honradísima y sacrificada decisión que tomaron al decidir ser pedagogos, docentes educadores de cientos de generaciones, y que, como tan bien expresara en su oportunidad el filósofo Bertrand Russell, “(Los educadores), más que cualquier otra clase de profesionales, son los guardianes de la civilización”
Sí, los guardianes y protectores, y tan alto objetivo, lo entendemos, es mal retribuido en Chile. La labor docente es de las peores pagadas en el país, sus derechos laborales enquistados en un rígido Estatuto Docente, cada año se desnivela su calidad de enseñanza al quitarle la importancia de su instrucción a las universidades, dejándosele al libre albedrío de institutos profesionales y, peor aún, aquella dificultad se redobla en la Educación Pública; abandonada y, con nefastos proyectos de ley, herida de muerte. Es difícil ser profesor en Chile. Como nunca, ser maestro es símbolo de sacrificio absoluto y sinónimo de falta de oportunidades personales, pero rica veta de oportunidades colectivas.
Por eso, el que ustedes se mantengan en su profesión día a día demuestra que, pese a las decenas de argumentos en contra, el espíritu de ayuda comunitaria los impulsa a entregar de su conocimiento, con paciencia de sabio, a todos nuestros compañeros. Porque sin importar lo que puedan decir, ustedes sí le toman el verdadero peso a la labor del profesor y luchan por restituirle su dignidad, empeñada en quitársele. No importa. Mientras existan profesores, mientras esté presente en cada uno de ellos ese espíritu de entrega y esa voluntad de acción constructiva, empeñada en hacer de nuestros compañeros lo que el lema de nuestro colegio reza, pero más que nada, hombres de bien, entonces esa llama existirá y mantendrá larga vida.
Queremos agradecerles, entonces, aquella voluntad de acción, aquel espíritu comunitario que los impulsó a decidirse por la carrera docente y, más aún, mantenerse en ella. Queremos agradecerles aquel cariño y entrega que ustedes tienen, aquel poderoso sello que imprimen a la carcomida Educación Pública de Chile. Y justamente, permanecer en ella más que en la educación privada significa que ese compromiso se reasume de manera más constante, porque educar en las pésimas condiciones de nuestra Educación Pública, y aún así, creer en ella y creer en sus estudiantes, revela que “podrán arrancar mil flores, pero no detendrán la primavera”.
Esperando que disfruten este día tan especial, se despide...
Centro de Alumnos del Instituto Nacional.
Discurso de Nicolás Menare en el 196º Aniversario del Instituto Nacional.
Sr. Pablo Zalaquett, Alcalde de Santiago
Sra. Violeta Castillo, Directora de la DEM Santiago
Sr. Jorge Toro, Rector Sub rogante del Instituto Nacional
Autoridades del colegio, Buenos Días
Y un fraternal saludo a:
Nuestros apoderados institutanos
Nuestros profesores institutanos
Nuestros codocentes institutanos
Y a mis compañeros, estudiantes institutanos:
Reunidos en un nuevo aniversario, nos es necesario reflexionar acerca del rol que ha cumplido el Instituto Nacional en este último tiempo.
Compañeros, Chile cumplirá 200 años, y en esta encrucijada histórica, nos encontramos ad portas de hacer cambios que afectarán a las siguientes generaciones institutanas, y hasta ahora, esas decisiones han sido tomadas de una forma ineficiente.
Nos encontramos con la valiosísima oportunidad de, por fin, levantar nuestro Instituto hacia los objetivos de los que jamás debió alejarse y hacer patente y viva la frase que ha marcado nuestro colegio desde su fundación, dicha en los albores de la Patria, por fray Camilo Henríquez.
Pese a los enconados y empeñosos intentos de hundir nuestro colegio, gracias a las pésimas decisiones políticas que se han tomado, este sigue siendo el Instituto Nacional, y no el Liceo A-0. Es aquella convicción la que nos debe mover y actuar, es el hecho de pensar en que somos la primera institución educacional fundada en la indepedencia de nuestro país, que el próximo año ya cumple dos centurias, y que, tal como dice nuestro frontis, desde 1813 estamos al servicio del país y de la educación pública. Ese pensamiento debe ser llevado a la acción consecuentemente, entonces.
Esta exigencia desde hoy debe ser llevada a la práctica, de una vez por todas, y recobrar el fin que tuvo el Instituto Nacional desde su fundación: el de dar ciudadanos a la patria, que la defiendan, la dirijan, la hagan florecer y le den honor, siempre dentro de los márgenes que nos impone nuestra misión inmutable de defender a la Educación Pública, pues la creación del Instituto fue, y permanece en el espíritu de sus estudiantes, un homenaje y un monumento a una concepción comunitaria de la educación pública, siempre vista como un derecho de todos y cada uno de los chilenos, y de recibirla con la misma calidad que puede tenerla cualquier hijo de este país; frases tan disonantes y discordantes de nuestra realidad actual, y no menos brutal, acerca de la visión que se ha impuesto de la educación, como un objeto del mercado, sujeto a las leyes de la oferta y la demanda, garantizando una absoluta inequidad y reproduciendo las desigualdades sociales de las que Chile, a menos de un año de su bicentenario, aún sufre.
La crisis educacional chilena sigue latente, el estado moribundo en que la han dejado con la nefasta municipalización está a punto de convertirse en peligro de muerte con los proyectos de ley que, sin escuchar el llamado de los actores sociales, los políticos, ya sean de izquierda, centro o derecha, han aprobado; en un verdadero acto de vergüenza nacional.
He ahí la clave de esta vicisitud histórica que vivimos: los institutanos, hijos del ideal carrerino y de la educación pública, estamos llamados en este minuto, en este momento, a salvarla del peligro de muerte que la acecha, debido a la concepción que se impuso en el pasado y no se ha querido cambiar, y peor aún, se empecina la clase política por mantener con proyectos de ley obsoletos y en su estructura fracasados, en donde pretenden traspasar la responsabilidad de los municipios a “corporaciones públicas”, que funcionan bajo el rubro “educación”, y que carecen de parámetros, de directrices generales y de objetivos transversales, y con eso no solucionan de raíz el problema de la educación en Chile, sino que, para desgracia de las futuras generaciones de chilenos, lo mantiene.
Ese renovado compromiso con la educación pública no debe estar, entonces, fundamentado en alianzas con Universidades Privadas que sólo pretenden captar a nuestros compañeros, en especial de los mejores puntajes, para obtener publicidad con ellos y así aumentar sus ingresos que van dirigidos, preferentemente, a sus dueños. Nuestro compromiso con la Educación Pública se debe mantener con las universidades estatales, y más aún, nuestra responsabilidad debe estar con la tan denostada carrera docente. Nuestros profesores, a los que mezquinamente responsabilizan los políticos del fracaso de la educación, saben lo difícil que es la carrera pedagógica, que la política educacional impuesta en los ochenta cercenó y empeoró. Entonces, compañeros, debemos impulsar el cambio nosotros, y por eso hago un llamado a las generaciones de institutanos a ingresar a la carrera docente en una universidad pública y demostrar nuestro compromiso constante con la educación de Chile.
Este año nuevamente le hemos recordado a la clase política nuestra insatisfacción a arreglos superficiales que no solucionan, de forma seria y con una mirada a futuro de país, los problemas sistemáticos y estructurales de la educación. Les hemos dicho que los estudiantes esperamos una educación administrada por el Estado y abriendo espacios entre los actores educativos, en donde ellos puedan tomar decisiones, pues nadie saber mejor los problemas y necesidades de una escuela, que su propia comunidad; por eso hicimos el llamado a tener, por fin, consejos escolares resolutivos, y en el cual, el Estado de Chile pudiera entregar respuestas de administración y financiamiento a través de la reestructuración de su Ministerio de Educación. Ese llamado hemos dado este año, ferozmente atacados por medios de comunicación que mintieron y denigraron la imagen del Instituto Nacional, en situaciones en las que, lamentablemente, participaron directivos de nuestro establecimiento. Los resultados de esta movilización, eso sí, fueron el inicio de un proceso obstaculizado desde el año 2006: la reestructuración de la organización estudiantil a nivel nacional. Todo esto, considerando la conformación de un Congreso Educacional que agrupará las propuestas de todos los actores del sector. Nuevamente los estudiantes seguimos llamando a una educación de calidad para todos, frente a la tenebrosa situación crítica en la que están manteniéndola nuestras autoridades.
Esta crisis, que los estudiantes hemos denunciado, también se encuentra patente en nuestro colegio. Y digo se encuentra, en tiempo presente, porque aún no la hemos superado, pese a la insistencia de querer parecer que todo se encuentra normal. El Instituto Nacional recibió cambios desde el año pasado, pero sigo recordando que no fueron los cambios que se exigieron el 2008 y que bien nos dijo el presidente del Centro de Alumnos de ese entonces, Maximiliano Núñez. Obtuvo arreglos en su infraestructura, gracias a la presión de sus estudiantes, quienes veían como su colegio, producto de la política de municipalización, se encontraba en un deplorable estado de abandono. Mas, aunque recibió estas mejoras gracias a la presión estudiantil, un colegio no se mejora únicamente con ello. De nada sirve maquillar la fracasada educación actual, arreglando 30 colegios de los mas de 5000 que hay en el país, pintando salas mientras se derrumban escuelas, cambiando ampolletas mientras se llueven liceos.
El problema aquí presente, y que seriamente debemos abordar, es de sí vamos correctamente por el fin que se le dio, desde su nacimiento, a nuestra institución. La pregunta es pensar si cumplimos con los fines que debemos tener, y la primera debe ser si, tal y como dice la frase de fray Camilo Henríquez, estamos formando ciudadanos. Para ello, como dije hacia un inicio, debemos seguir pensando, como lo demuestra el espíritu y las motivaciones de nuestros estudiantes, que somos el Instituto Nacional y no el Liceo A-0. A partir de ese punto de vista, aparecen preguntas a las que esperamos respuestas: ¿Qué ocurre con el liderazgo directivo? ¿Cómo se está organizando el departamento de Orientación de nuestro colegio? ¿Qué pasa con la UTP? ¿Qué problema existe con las matemáticas en nuestro colegio y su metodología de enseñanza?, pregunta que se hace extensiva a todo el país.
El Instituto Nacional es lo que es gracias a su Comunidad, que cada día la va forjando, con mucho trabajo, y por ello, con muchas trabas y obstáculos. Trabas y obstáculos que han aparecido por el manejo de una dirección en la que algunos de sus integrantes no tienen una vocación de servicio publico, siendo parciales y subjetivos, faltando a la ética y a la moral.
Estamos llamados a ser distintos, a humanizar cada día este país, ha hacerlo un lugar mejor, a luchar por una mejor educación. Porque siempre que vean a un Institutano pidiendo un cambio, criticando algo, esa critica siempre será constructiva, buscando lo mejor para los demás, y nos buscando su propio bienestar.
Los Institutanos de verdad, esos que llevan la insignia marcada en el pecho, siempre serán parte de la solución y el dialogo y no de la demagogia ni de la soberbia.
Porque no nos importa lo material, si no la persona, siempre estaremos al servicio del país.
¡Viva Chile! ¡Viva la Educación Pública! ¡Viva el Instituto Nacional!... Muchas Gracias.
"¿Solos contra el mundo?"
Profundas reflexiones, temores y convicciones me han causado los últimos momentos vividos en mi Instituto Nacional.
Más de cuatro años llevamos movilizándonos, con la presión que todos nos traspasan, y por nuestro propio futuro en una Prueba de Selección Universitaria que de justa no tiene mucho... Hemos buscado como fuese posible nuevas formas de poner en jaque a la clase política, pero con la convicción de que tenemos en conocimiento de causa, con la humillación que hemos vivido, que la solución para nuestra mala educación Chilena es la Estatización Socializada de la estructura del sistema educacional.
Solos contra el mundo, creemos estar, pues hemos dejado en evidencia en diversos medios de comunicación en vivo, la complicidad existente entre la gran mayoría de los políticos por acallarnos...
Pero nos llena de convicción y seguridad el ver cómo esos que se dicen políticos, que buscan el bien común, o aquellos que se dicen periodistas objetivos de comunicación, no hacen menos que ilegitimar un movimiento democrático, descalificar a personas, y criticar nada menos que el envase o la forma de movilizarnos... no hemos visto ningún periodista aún, que realmente se ponga a debatir sobre educación... aún no vemos ningún alcalde que diga que ocurre y cuales son los problemas y soluciones en su educación municipal...
Para que una “Patria” sea desarrollada no sólo debe serlo en el ámbito económico, sinó que también en el socio-cultural y educacional, el gran fin, por lo menos de nuestro colegio es dar a ésta ciudadanos que la defiendan, la dirijan, la hagan florecer y le den honor, pero...
¿Cómo podremos siquiera ser ciudadanos si a cada vez que intentamos participar en los procesos sociales se nos exluye y se nos vandaliza para hacer creer a la misma sociedad que no somos nada más que unos chicos quinceañeros dispuestos a todo por perder clases?
¿Cómo podremos crear una sociedad más colectiva, que se apoye mutuamente, y que sea desarrollada también en lo humano, si los únicos que hablamos con la más pura verdad y sinceridad somos estos quinceañeros flojos a quienes se les acusa de querer vaguear por todo el mundo, pero que en el hecho no perdemos ni clases, ni aquella conciencia social para la cual nosotros mismos nos hemos formado con nuestras reflexiones?
¿Cuándo será el día en que en nuestro país la clase política mire de frente los deseos de su población y escuche los legítimos problemas y peticiones que ésta hace? Día a día, año a año quienes sólo esperamos nos escuchen somos humillados y vandalizados...
Habrá que seguir peleando, por nosotros no, si no que por nuestros hijos, por nuestros nietos, y por el desarrollo verdadero de una sociedad de verdad integral, que cree personas concientes en los problemas ajenos, y a quienes no se les niegue la educación de calidad por miedo a que utilicen su educación y conocimientos para utilizar y ganar cuotas de poder intelectual.
Discurso Inicio de Actividades Año Escolar 2009
Comunidad Institutana:
MUCHAS GRACIAS.
Carta a la clase política.
Sra. Michelle Bachelet, Presidenta de la República de Chile,
Sr. Adolfo Zaldívar, Presidente del Senado de la República de Chile,
Sr. Francisco Encina, Presidente de la Cámara de Diputados de Chile,
Sra. Mónica Jiménez, Ministra de Educación, Gobierno de Chile,
Sr. Igor Garafulic, Intendente de la Región Metropolitana, Gobierno de Chile,
Sr. Pablo Zalaquett, Alcalde de la Ilustre Municipalidad de Santiago,
Sra. Violeta Castillo, Directora de Educación de la Ilustre Municipalidad de Santiago,
Sr. Jorge Toro, Rector (S) Instituto Nacional.
P R E S E N T E:
Escribimos a ustedes, como máximas autoridades del país, en nuestra calidad de representantes de nuestros compañeros estudiantes del Instituto Nacional, para comunicar, y no dejar en sólo palabras, nuestra preocupación e inevitable cautela frente a los hechos acaecidos últimamente en nuestro establecimiento.
La Constitución Política de la República de Chile confiere a todas las personas en su Capítulo III, Artículo 19, el derecho a la educación, dando al Estado la responsabilidad de financiar un sistema gratuito con tal objeto, destinado a asegurar el acceso a la educación básica y media para toda la población. Obviaré en esta ocasión el dilema sobre la palabra “calidad”, inexistente en dicho artículo.
Lo que el pasado viernes 30 de enero ocurrió en nuestro colegio, con respecto a la revisión de obras, debemos dejar en claro, y con altura de miras, que es un paso pequeño para nuestra comunidad, a raíz del esfuerzo y plegarias que tuvimos que sostener el pasado año, golpeando puertas de toda la clase política, y por qué no decirlo, un paso que debió darse hace muchos años atrás, en cumplimiento con éste deber constitucional que tiene el Estado de Chile, a través del Gobierno Central, y de nuestro sostenedor legal, el Municipio de Santiago – obviando el inexistente traspaso legal al Municipio del edificio que ocupa nuestro colegio, por sus obras nunca terminadas –.
Y decimos que es un paso pequeño para nuestra comunidad, pues no están contempladas en ninguna parte de los arreglos obras gruesas de infraestructura, ni tampoco parte de ese sueño Institutano como es terminar el sector conocido como “catacumbas” – correspondiente a un anfiteatro— antes del bicentenario de nuestra noble institución.
Como estudiantes, no podemos dejar de agradecer los esfuerzos que se han realizado a nivel de Gobierno Central y Municipal por lograr iniciar esta primera fase, o primer paso para nuestra comunidad, siempre recordando, por supuesto, que también es su deber el cumplir con esta deuda histórica del Estado para con la Educación Pública.
Pero al margen de todo agradecimiento debemos también hacerles saber que los estudiantes de nuestro liceo, y en general, la comunidad Institutana, siente una profunda preocupación por promesas del pasado jamás cumplidas, y que hoy, tanto la Presidenta como el Edil de Santiago, se han mostrado llanos a cumplir. Y dicha preocupación es provocada por los actos de la sociedad política durante el último tiempo, empecinada en generar efectos mediáticos que engrandezcan cualquier acto público, para, finalmente, dar una muy buena imagen a la sociedad.
A nivel nacional, el Instituto es sólo una muestra de la grave crisis que vive la Educación Pública. Por ejemplo, tan sólo la Ilustre Municipalidad de Santiago es sostenedora de más de cuarenta liceos, la mayoría con los mismos problemas sustanciales dentro de nuestra educación. Problermas que también van más allá que sólo la infraestructura, como las relaciones interpersonales, recursos humanos, etc.
Y por ello es que solicitamos encarecidamente, que para cumplir con los compromisos anunciados para con la Educación Pública, ésta importante labor se realice al margen del efecto mediático que pudiesen generar los diversos liceos, carentes de la ayuda de las autoridades, y, obviamente, sin tomar en cuenta el tiempo restante para una próxima elección nacional.
Con esto no queremos necesariamente presumir que esa es la intención que ustedes han tenido, sin embargo, vale la pena recordar el gran efecto negativo que esto a generado últimamente en la sociedad: desconfianza en la clase política, falta de representatividad, desinterés y decepción, lo que, a fin de cuentas, genera la auto exclusión del sistema electoral de una gran cantidad de chilenos, y por ello, inevitablemente, se termina por cuestionar el sistema político institucional actual.
Y es que no podemos dejar de mencionar la extrañeza y preocupación que sentimos como Centro de Alumnos, de que estos mismos deseos, consejos, y representación del sentir de nuestros compañeros, que dijéramos a los medios el mismo día viernes 30 de enero, fueran editados y tergiversados para darle otro sentido al pomposo acto ocurrido en nuestro establecimiento. La sociedad, y en especial nuestra comunidad, se encuentra propensa a pensar que nuestro colegio estará completamente renovado y que con esto se cumple en su totalidad el compromiso con la Educación Pública. Sin embargo, un ejemplo claro es que nuestras propias aulas, todo lo contrario de lo dicho en prensa, no estarán todas renovadas en su totalidad, sino que sólo dos de ellas servirán de piloto para los nuevos bancos; y peor aún, lo de las dos salas con bancos pilotos ni siquiera se encuentra presupuestado con el contrato de la actual constructora, que tan solo realizará la impermeabilización de las terrazas, el sistema eléctrico, el sistema sanitario y una reposición de las salas (pintura, nuevas baldosas, reanclaje de bancos). Nuestra preocupación real y consciente es que éstas falsas expectativas generarán un gran descontento en nuestra comunidad, y por ello, si no visualizamos un real compromiso de ustedes con la educación pública, como ya mencionamos, restándole importancia a la parte mediática, continuaremos buscando respuestas y exigiendo que se cumpla nuestro clamor por una mejor educación.
Basado en la representatividad que nuestros compañeros nos han conferido, y siempre con el inevitable deseo de que las promesas y compromisos anunciados ésta vez se cumplan, nos despedimos esperando respuesta en los hechos,
Centro de Alumnos Instituto Nacional
lunes 20 de julio de 2009
¿Por qué festejamos el día del amigo el 20 de julio?

Enrique L. Febbraro, Doctor en Odontología y Profesor de Historia y Ética, se sintió motivado a homenajear el trabajo de tantos seres humanos para emprender semejante desafío. La llegada del hombre a la luna simboliza los esfuerzos de la humanidad toda para extender las fronteras más allá del horizonte visible. El 20 de Julio era pues, una buena fecha para conmemorar la amistad.
La amistad es un vínculo delicioso, que nos permite construir y lograr mucho más de lo que podríamos individualmente. Armstrong dijo al llegar: "Es un pequeño paso para un hombre, pero un gran paso para la humanidad". La amistad puede ser una suerte de suma, en donde el resultado supera las previsiones.
domingo 5 de abril de 2009
Se pierde, se pierde...
sábado 30 de agosto de 2008
Una Reflexión Social Seria.
Eran alrededor de las siete de la mañana, y me dirigía al colegio en la micro, cuando se subió un niño de unos 9 o 10 años. La cosa es que la micro venía repleta, y el niño, obviamente de baja estatura, se trataba de equilibrar sin poder afirmarse de los fierros que habían a más altura en el troncal. Luego de una media hora de malabares para no caerse, se pudo acomodar en una esquina de la micro, y se fue todo lo que quedaba de trayecto de pie, un tanto más estable.
Puede ser esta situación un tanto irrelevante para muchos, pero me llamó en demasía la atención, de cómo aquel niño se levantaba y dirigía temprano, sin compañía, a su colegio en un sistema de transporte indigno –que ni siquiera pidió–, en una ciudad contaminada –no precisamente por su responsabilidad–, y dentro de una sociedad no del todo feliz y grata.
Podría ser, quizás, todo lo anterior, un claro reflejo de la sociedad que estamos formando, en la cual cada nueva vida que llega, debe poder adaptarse por sus propios medios a las dificultades sorteadas día a día, y si es que se tropieza, nadie se detendrá a ayudarle, nadie se preocupará por su bienestar. Es distinto claro, en el caso de si aquel niño fuese de una familia de un estrato socio-económico más alto, tal vez en ese caso se dirigiría a su escuela en furgón escolar o simplemente auto, quizás tiene su educación pagada asegurada por varios años más, y jamás conocerá la situación recién planteada de la micro... cada día las divisiones socio-económicas se agraven aún más, seguimos siendo igual de egoístas, igual de intolerantes y denigrantes.
Hoy en día la educación esta hecha de tal medida, que los colegios privados cegan a los alumnos, no les muestran la realidad de una gran parte de la sociedad... no todos pueden acceder a su calidad de educación, y aquel que lo desea, no tiene los medios para hacerlo. ¿Acaso a ese niño del colegio privado no le enseñaron a ser solidario?... a que en Chile no todos pueden tener lo que el tiene? Llega a tal punto que, envés de sentirse identificado con esa realidad de país, hace que aumente el individualismo, y la separación entre los dos estratos sociales. Nos están convirtiendo en gente egoísta, que sólo debe mirar adelante y que no debe detenerse a ayudar a alguien que, para sus metas, no vale la pena.
Un ejemplo claro de que la sociedad se está formando mal, es la Teletón... no discuto el fondo, un fin muy valorable que intenta demostrar la unidad del país, la generosidad de nuestra sociedad. Pero... ¿es necesario para colaborar, ver niños discapacitados pidiéndolo?... ¿es necesario que nos recuerden que nuestros hijos o cualquier familiar podría sufrir un accidente y quedar en esas condiciones para que ayudemos?... ¿ayudamos porque nos sentimos moralmente obligados en esa fecha, en la que nos meten una cadena nacional de 27 horas, o por que realmente nos sentimos siempre identificados con aquella parte de la sociedad que lo necesita?.
La sociedad se está formando mal desde su base, la educación. Nos están formando como personas individualistas y egoístas. No nos enseñan valores, ni nos capacitan y educan para ser mejores personas y luchar por nuestros derechos.
domingo 20 de julio de 2008
El poder absoluto corrompe absolutamente
“El poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente.”
John Emerich Edward Dahlberg Acton
"Lord Acton”
Cada vez que escucho o leo esta frase más cuenta me doy de la realidad, más le temo a la realidad...
¿Hasta que punto podremos llegar, si ni siquiera sabemos si es bueno elegir a nuestras autoridades?. Si bien es cierto hay algo a lo que la gente le llama “voto de castigo”, no creo que esa sea la solución... lamentablemente hoy en día en nuestro país nos debemos remitir a votar por “el menos malo”... y es que claro, “de ambos lados hay corrupción, tanta que ni siquiera dejan que subsistan otros lados”...
¿Será posible que algún día llegue alguien lo suficientemente fuerte para no ser corrompido por el poder?. ¿Será posible que llegue alguien que no desconozca su pasado y que defienda y trabaje por sus pares?.
La situación actual del país no es para nada tranquilizante... si bien es cierto, económicamente estamos bien, el descontento social crece en varios ámbitos... el gobierno se ve empecinado en dar campañas por televisión donde promueven sistemas de previsión, en los que aparece “el lado bueno” de chile, pero... ¿Dónde queda la indigencia?. Cuando la gente reclama por algo que les acongoja, el gobierno hace oídos sordos, y la máquina sigue funcionando como si nada pasara.
En ambos lados de la balanza hay problemas: Gobierno y oposición, sin embargo nadie hace nada por mejorar, a no ser que detrás de eso haya alguna meta política (mejorar percepción de la gente antes de las elecciones, potenciar candidatos antes de 1 año y medio de la elección presidencial, etc.)
¿Solución? Sólo una se me viene a la mente...
Políticos fuertes que no sean corrompidos, y aumenten los disidentes dentro de los partidos, que en el poder legislativo aumenten los descolgados de las decisiones de sus partidos, y así, comiencen a quitarle la benda de los ojos a éste sistema cegado por el beneficio propio (situación que también es posible en el caso de los legisladores independientes, si es que no fuese tan difícil penetrar el sistema binominal para hacerse con un puesto en dicha bancada).
¿Podremos soñar con que algo así ocurrirá?
Lo dejo para la conciencia...
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sábado 21 de junio de 2008
Pena de Muerte a la Educación Pública
La sociedad chilena nos ha formado en personas conformistas; nadie reclama por sus derechos, nadie levanta su voz para decir “estoy mal”.
Lo anterior sólo sirve para que el sistema entre en un círculo vicioso, en donde los políticos sólo votan por su conveniencia, personal o partidista, sin pensar en el bienestar de quienes los eligieron como legisladores.
Confusión y desdicha me provoca la reciente votación en el congreso de la Ley General de Educación: una ley que sólo favorece el lucro con recursos públicos y la selección arbitraria y con parámetros tales como el lugar de residencia o el parentesco del alumno con funcionarios del establecimiento. Me pregunto: ¿habrán votado los diputados de comunas de extrema pobreza pensando realmente en el bienestar común de esas personas? Aquellas personas que no tienen los recursos suficientes para pagar un colegio particular o subvencionado, y que ahora no podrán elegir un colegio municipal de otra comuna lejana, ¿tendrán garantizada la educación de calidad para sus hijos?.














